Preguntas Frecuentes
¿Es Doloroso?
La mayoría de los pacientes describe muy poco o ningún dolor.
¿Quedará alguna cicatriz?
No. A diferencia de la cirugía, no se realiza ninguna incisión. La pequeña marca de la aguja desaparece en pocos días sin dejar rastro visible.
¿Cuánto tiempo dura el procedimiento?
Generalmente entre 30 y 60 minutos, incluyendo la preparación. La duración depende del tamaño y la ubicación del nódulo.
¿Cuántas sesiones necesitaré?
Los estudios muestran que la mayoría de los nódulos de 4 cm o menos se tratan en una sola sesión. Nódulos más grandes, múltiples o cercanos a estructuras delicadas pueden requerir sesiones adicionales. Tu médico te lo indicará.
¿Podré volver a mis actividades normales?
Sí. La mayoría de los pacientes retoma su rutina habitual pocas horas después del procedimiento.
Cómo Funciona / Preparación

Antes del procedimiento
Tu médico confirmará que el nódulo es benigno mediante una biopsia con aguja fina. También revisará tus medicamentos actuales y te entregará las instrucciones necesarias. En algunos casos, se suspenderán ciertos fármacos días antes del procedimiento.
¿Cómo funciona la RFA?
A través de un electrodo delgado guiado por ecografía, se aplica calor controlado directamente sobre el nódulo. No se realiza ninguna incisión.
¿Qué le pasa a mi nódulo después de la ablación?
Una vez finalizado el procedimiento, el nódulo tratado inicia un proceso natural de cicatrización. El calor aplicado destruye las células del nódulo, que luego son absorbidas progresivamente por el propio sistema inmune del cuerpo. Como resultado, el nódulo se reduce de forma gradual: en los primeros 6 meses puede disminuir hasta un 60% de su volumen inicial, alcanzando una reducción de entre 80 y 90% en un plazo de 1 a 2 años.
Para monitorear la evolución, se realizan controles ecográficos al mes, a los 3, 6 y 12 meses, y luego de forma anual. Estos controles permiten evaluar la reducción del nódulo y verificar el buen funcionamiento de la tiroides.

Después del procedimiento
El procedimiento se realiza de forma ambulatoria. Tras un período de observación de un par de horas, el paciente puede volver a su casa y retomar sus actividades normales con rapidez.
Se colocará hielo y un pequeño vendaje temporal en la zona.
